El fallecimiento de Fidel Castro está dando mucho que hablar y en especial se están descubriendo detalles de su vida privada que hasta ahora habían permanecido en el más estricto silencio.
Uno de los grandes silencios, aunque se haya hablado de forma oficiosa del tema han sido los hijos de Castro. Según apuestan que son siete, otros nuevos y según la periodista Ann Louise Bardach han sido once los vástagos del exdirigente cubano, tal y como cuenta en el libro “Without Fidel“. Según narra la periodista Fidel tuvo cinco hijos (Alexis, Alexander, Antonio, Alejandro y Ángel) con Dalia Soto del Valle, una maestra de escuela a quien conoció en los años 60. Pero no fue hasta 2003 que pudieron ponerle cara.

Precisamente uno de esos hijos, Antonio Castro Soto, habitualmente como Tony, es el que más números tiene para convertirse en la nueva figura mediática de Cuba. Cirujano ortopédico de profesión, trabaja con el equipo nacional de beisbol, pero es su afición a la buena vida y a la ostentación la que le ha llevado a ser el primero en saltar a las páginas de los periódicos.

Una vida alejada de los ideales cubanos

Según parece, suele ir acompañado por una docena de personas que le acompañan a todas partes, incluidos los exclusivos hoteles que cuestan más de mil euros la noche.

Desde Turquía, los diarios informaron que Antonio Castro reservó cinco suites para él y su séquito en un exclusivo hotel de cinco estrellas de Bodrum, a donde llegó desde Mykonos en un yate del que no se pudo aclarar si era de su propiedad o no. Los paparazzi que captaron el momento tuvieron un fuerte problema con los agentes de seguridad que al descubrir su presencia los echaron.

Además de su díscola vida, otra de sus pasiones es el golf, siendo uno de los impulsores de movilizar al golf en Cuba para captar inversiones. De hecho el golf se ha convertido en un eje central para atraer más turismo a la isla.

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